La sombra de mis recuerdos me inunda la mente
de caricias y abrazos jamás olvidados;
un eco lejano susurra en mi oído
palabras queridas de amor y pecado.
Pasado es pasado, lejano al presente
que ahora yo vivo, soñando tus besos
que añoro en mi cuerpo y también en mis labios.
Me dicen mis padres que debo olvidarte,
que viva el ahora sin ti en mi memoria,
y estando ya sola me colman deseos
de tenerte a mi lado y entregarme toda.
¿Acaso no debo pensar en la gloria
de estar en tus brazos...
por ser mi destino el quedarme sola?
Si esto así fuese, lejano el quererte,
tener para siempre conmigo tu imagen,
plasmarte en dibujos y fotos añejas...
Si fueras por siempre tan sólo el pasado,
quizás no valiera sentirte en mi alma.
Tan sólo serías vivencias ya idas,
tinieblas y sombras lejanas de muerte.
Besar otros labios, sentir otro aliento
de rosas y mieles, saborearlo todo,
mas luego sentir que el néctar preciado
en hiel se convierte al verse saciado.
No vivo el pasado, yo vivo el presente,
el sol me ilumina, me toca la frente,
entibia mis lágrimas y calma mi pena.
¿Poder olvidarte? Sería pecado.
María Eliana García

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