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Dudas
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No debo dudar de ti.
Nada te obliga, nadie te ata.
Si vuelves es sólo porque existe algo
que es más poderoso que nosotros,
ya que tiene la fuerza, el poder
y la sabiduría de las estrellas.
Cuando nos vemos, comprendo
lo absurda que me he portado.
En silencio elevo una plegaria
para que tu madurez compense
mis añejos reproches,
mi pequeñez de hembra sola.
Mi necesidad de ti es tan intensa
que cuando estoy en otros brazos
trato de pensar que en los tuyos
yazgo, y cierro mis párpados
para que ni la luz se entere
del frío que por dentro me invade.
Cómo pretendo que aclares
lo que sientes por mí, si no puedo
explicarme yo misma el misterio
de mi doble vida; el peligroso fuego
que me recorre toda entera,
si sólo creo sentirte a mi puerta.
¿Puede acaso ser malo, inmoral,
lo que por ti estoy viviendo?
Analizo los hechos. Busco razones
que justifiquen mi vida,
olvidando que tengo un espíritu
que posee motivos
que yo no comprendo.
Juro entonces no caer otra vez
en la duda que estremece mi ser,
y dejar que Dios decida
si te he de volver a ver.
Ya que el amor que por ti siento
lo compartiremos ambos,
por mal o por bien
María Eliana García
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Música: Mirando a las estrellas
  



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